martes, 24 de junio de 2008

Sudor Negro


Los jóvenes ingleses de posguerra preferían el sonido ligado al rhythm and blues americano. Si bien el sonido mersey beat patentaba un estilo con Beatles a la cabeza y otras bandas célebres de los tiempos flequilludos: Dave Clark Five, The Hollies, The Animals, Herman´s Hermits, The Kinks, fueron The Rolling Stones -sin dejar de pertenecer a ninguno de los dos movimientos- los que conservaron la tradición de la música negra. Se hicieron famosos cantando a los viejos maestros negros y conquistaron territorio americano y extendieron ese límite de frontera imaginario que ofrecía el rock´n roll. Cultivaron las maneras tradicionales del estilo y lo hicieron derivar en modismos musicales impensados. Hubo otros grupos ingleses que continuaron la tradición de ese rescate emotivo; Traffic -liderados por Steve Winwood-, Alexis Corner, Graham Bond, el primer Fleetwood Mac, quienes desarrollaron la idea del blues inglés y otras músicas que fueron llevadas hacia un grado de virtuosísmo y creatividad inexistentes por entonces. A propósito, otro grupo fundamental fue John Mayall & The Bluesbrakers. En ese marco, que disolvía (al menos por breve lapso) a la bacteria pop, la figura del cantante solista que recurría al repertorio de base que acuñaban estos grupos, también se tornaba esencial. Y como es costumbre, la apropiación de la tradición, es parte de un patrimonio inalterable en la construcción de un pueblo. De un esquema de referencias que hizo posible en el imaginario musical, la confusión si el blues y gospel tan cercanos a la negritud y patrones ligados a una raza -negra-, se pongan en tela de juicio al momento de la aparición de Joe Cocker. En fin, el camino del rhythm & blues ya no camina parsimoniosamente a orilla del Mississippi o hacía la plancha en un delta sureño. Sino, encuentra el camino inglés y blanco, muy blanco, y sonando más negro que el de los propios. Joe Cocker era un habitante de la clase trabajadora (hay similitudes sociales aparentes que van de la mano con el estilo) y era el líder del relevante movimiento de los cantantes imprescindibles. Por encima de un grupito que lideraba Long John Baldry, en el que incluía a dos voces potenciales: Rod Stewart y Elton John. De este modo, los ingleses habían logrado apropiarse de la expresión. Y Cocker, quien mejor reúne esta esencia. Como testigo, queda la expresionista y desgarradora versión de “With a Little Help From My Friends” en el festival de Woodstock. Claro que las similitudes y los intereses musicales habían contagiado a más de uno, Steve Winwood era el pianista de su grupo y además (entre otros ilustres olvidados) un joven guitarrista -que había estudiado con otro guitarrista mayor, John McLaughlin, hacía sus primeras armas en ese concierto memorable y luego separaría a The Yardbirds para fundar su propia banda Led Zeppelín: Jimmy Page.

1 comentario:

Anónimo dijo...

los ingleses , solo tomaron el legado musical de la gente negra , despreciado por el racismo en estados unidos , y de alguna manera hicieron resurgir el blues , en beneficio de los musicos negros , por supuesto ¡¡
larga vida al blues¡
fabricio